Eslovenia; su historia

 A pesar de tratarse de un país muy antiguo, Eslovenia sólo lleva poco más de treinta años como estado. Para conocer sus orígenes nos tenemos que remontar más de 1500 años, aunque su independencia no llega hasta junio de 1991. Su historia empieza con la emigración masiva de los celtas, pero su mayor influencia viene dada con la llegada de los Habsburgo, a finales del siglo XIII, quienes permanecieron en el país por más de seis siglos.

Edad Antigua

La zona de la actual Eslovenia lleva ocupada desde el Paleolítico, ya que se han encontrado herramientas de piedra que datan de esa época. Desde este momento, los pobladores de la zona trabajaban en la agricultura, en el comercio de la conocida “Ruta del Ámbar”, que conectaba los Balcanes con Italia y el norte de Europa. Hacia el 400 a.C. las tribus celtas del centro de Europa comenzaron un ataque hacia los Balcanes, mezclándose con los locales, formando el reino nórico; lo que es considerado como primera estructura estatal en suelo esloveno.

Alrededor del año 0 se incorporó el reino nórico al imperio romano; estos fomentaron la construcción de carreteras para conectar enclaves militares.

Piran

Los primeros asentamientos eslavos

A mediados del siglo V los hunos invadieron Italia, cruzando por Eslovenia y ocupando gran parte de su territorio. Estos primeros eslavos se asentaron en los valles de los ríos Sava, Drava y Mura.

A principios del siglo VII estos eslavos, unidos bajo el mandato del duque Valuk, se rebelaron contra el reino franco. Con esta unión de los eslavos, surgió el ducado de Carantania, con sede en el castillo de Krn, actualmente Karnburg, al sur de Austria.

Durante el siglo IX, los nobles eslavos fueron sustituidos por condes germánicos, desmejorando las condiciones de los campesinos locales. De esta forma, la nobleza alemana ocupaba la cumbre de la jerarquía feudal; lo que supuso un gran obstáculo para el desarrollo cultural y nacional esloveno.

Durante el siglo X se produjo una germanización de la zona, repartiéndose la tierra entre los nobles alemanes y varias diócesis eclesiásticas. A pesar de esta germanización en altos niveles, la población pudo mantener su propia identidad.

 

Primer dominio Habsburgo

Durante la Edad Media había varias familias aristocráticas alemanas que se peleaban por la hegemonía en suelo esloveno, entre ellas estaba la dinastía de los Hasburgo. Con el paso del tiempo, esta dinastía se fue haciendo cada vez más poderosa; a comienzos del siglo XVI, casi toda la superficie habitada por eslovenos estaba bajo el poder de los Habsburgo. En estos momentos, se produjo un desarrollo económico muy grande, gracias a la metalurgia y a las minas del país; esto se tradujo en una unión entre los campesinos para luchar contra los señores feudales.

Lago Bohinj

Las reformas

A principios del siglo XV los turcos otomanos empezaron a atacar el sureste de Europa, esto hizo que los campesinos y trabajadores se radicalizaron contra sus señores feudales; produciéndose de esta manera. Además de estas numerosas revueltas por parte de los campesinos, a finales del siglo XVI se produjo la reforma protestante; ambas cosas supusieron un punto de inflexión en el despertar nacional esloveno; dando lugar a los primeros libros en lengua vernácula, lo que supuso el primer paso para valorar su idioma y elevar su cultura local.

Durante el siglo XVIII, bajo el mandato de la emperatriz María Teresa de Austria, se implementaron una serie de reformas cruciales en tierras eslovenas. Gracias a ellas se modernizó la administración, se instauró la escolarización obligatoria, se desarrolló mucho la sanidad y se abolieron ciertos impuestos internos; esto tuvo un impacto muy positivo en el desarrollo económico y social de la región, ya que se mejoraron considerablemente las condiciones de la población gracias a una modernización que les permitió integrarse mejor en el Imperio Austriaco. 

Más adelante, su hijo José II seguiría trabajando en la misma línea, en 1782 abolió la servidumbre, lo que facilitó la formación de una burguesía eslovena; e instauró el esloveno para la educación primaria. Gracias a estas y otras reformas se produjo un florecimiento de las artes y las letras en Eslovenia.

Puente de Napoleón

La Revolución Francesa

Durante la Revolución Francesa de 1789 se extendió la idea de que las reformas no eran buenas y se tenían que paralizar; esto hizo que se iniciase una etapa de oposición a los cambios políticos e ideológicos que duró hasta la Revolución de 1848.

Napoleón derrotó a los austriacos en Wagram, en 1809, entonces, Napoleón bloquea la zona adriática del imperio Habsburgo, creando seis provincias ilirias repartidas en las regiones eslovenas y croatas, situando la capital en Liubliana, estas provincias duraron de 1809 a 1813. Durante estos años Francia implantó varias reformas, como la igualdad ante la ley y el uso del esloveno en la escuela y en los empleos públicos. Esta época marcó un inicio en el sentimiento nacional en el ámbito político esloveno.

 

La Revolución de 1848

Entre los años 1814 y 1848 el país vivió un período con una fuerte actividad cultural y social, conocido como nacionalismo romántico; también se designó como “Vormärz”, traducido del alemán como premarzo; este nombre se debe a la revolución que inició en la Europa Central en marzo de 1848. Fueron muchos los literatos famosos que escribían en esta época, pero entre todos resalta la figura de France Prešeren. Sus obras, caracterizadas por ideas progresistas, anhelos de libertad política y un deseo de unidad de todo el pueblo esloveno; promovieron entre los eslovenos unas ideologías sociales y nacionales sin precedentes.

En abril de 1848 varios intelectuales eslovenos redactaron el primer programa político nacional esloveno, bajo el lema “Zedinjena Slovenija” o “Eslovenia Unida”. Este proponía una unificación de todas las regiones eslovenas, bajo una unidad autónoma dentro de la monarquía austriaca. Esta propuesta fue desechada, pero sentaría las bases de la independencia que se consiguió años más tarde.

Río Liublanica

Primera Guerra Mundial

Con la derrota del imperio Austrohúngaro en la Primera Guerra Mundial, se disuelve dicho imperio en 1918, tras este momento serbios, croatas y eslovenos se unen y declaran, bajo el mandato del rey serbio Pedro I, el independiente Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos. Gracias a los tratados de paz posteriores a la guerra varios trozos del territorio esloveno y croata fueron cedidas a otros países como Italia, Austria y Hungría; esto redujo en casi medio millón de eslovenos la población del nuevo reino.

El nuevo reino estaba dominado por los serbios y su idea de unificación yugoslava, paneslavismo; mientras sufría presiones imperialistas de Italia. Eslovenia se trataba de poco más de una provincia de ese reino centralista, aunque contaba con autonomía cultural y lingüística y la economía progresaba rápidamente.

El hijo de Pedro I, Alejandro, se hace con el trono en 1929, este abole la Constitución y proclamó el Reino de Yugoslavia. Tan solo cinco años más tarde Alejandro es asesinado y su primo, el príncipe Pablo, es nombrado regente. En estos momentos el ambiente político en Eslovenia cambia y los movimientos obreros empiezan a cobrar fuerza, fundándose en 1937 el Partido Comunista de Eslovenia (KPS), con Josip Broz Tito como líder.

 

Segunda Guerra Mundial

Yugoslavia se mete en la Segunda Guerra Mundial en abril de 1941, cuando el ejército alemán invade y ocupa el país para repartirlo entre Alemania, Italia y Hungría. El pueblo se opuso a esta ocupación tomando las armas y con la creación de algunos grupos comunistas basados en una Eslovenia unida en una república yugoslava. Estos grupos de izquierdas se unieron al ejército partisano de yugoslavos del Partido Comunista de Yugoslavia.

A pesar del apoyo de algunos italianos en la zona más occidental y del apoyo de los grupos fascistas de Croacia y Serbia, los alemanes se vieron obligados a salir de Belgrado en 1944, aunque no se alcanzaría la liberación de Eslovenia hasta mayo de 1945. Un mes más tarde, varios civiles anticomunistas que se habían refugiado en Austria fueron enviados de vuelta a Eslovenia por los británicos, estos fueron ejecutados por los comunistas y sus cuerpos fueron arrojados a las cuevas en Kočevski Rog.

Baño en Piran

La posguerra y la Yugoslavia de Tito

Tras la Segunda Guerra Mundial se procede a liberar las zonas colindantes con el Adriático; para ello se firma en 1947 un tratado de paz en París, esto otorgó Trieste y sus alrededores a la administración anglo – americana (la conocida como zona A) y las zonas de Koper y Buje bajo control yugoslavo en la zona B.

En 1954 la zona A, formada por poblaciones italianas y eslovenas, pasó a ser la provincia italiana de Trieste; mientras que Koper y un litoral de casi 50 km de largo pasarían a formar parte de Eslovenia; por último, la mayor parte de Istria pasó a pertenecer a Croacia.

En noviembre de 1943 Tito es elegido jefe de la Asamblea, en ese momento proclamó una república federal que, rápidamente, consolidó su poder con una ideología comunista. A pesar de tratarse de una de las regiones más pequeñas y menos pobladas de Yugoslavia, Eslovenia fue el principal motor económico e industrial del país, con cuatro veces mayor producción industrial que Serbia.

En 1948 Tito se distanciaba de la Unión Soviética, este bloqueo de los mercados soviéticos le obligó a abrirse un poco hacia occidente con ciertas reformas económicas. Para ello puso en marcha algunos elementos de una economía de mercado, como la autogestión de los obreros; también se relajó la presencia policial y los controles aduaneros, lo que acarreó cierta prosperidad y libertad económica. Todos estos cambios asustaron al Partido Comunista quienes iniciaron en Yugoslavia los “años de plomo”, que duraron hasta la muerte de Tito en 1980.

Vistas desde el Castillo de Predjama

Inicio del cambio

En 1987 se publicó en la revista “Nova Revija” de Liubliana un artículo con unas ideas de un nuevo programa nacional esloveno, este incluía democracia, libertad política y una economía de mercado; todo esto dentro de una confederación yugoslava. A partir de este momento empezaron a aparecer partidos opositores, y el nuevo líder liberal de los comunistas eslovenos, Milan Kučan, no se mostró en contra de las exigencias. Sin embargo, el dirigente de facto del gobierno central en Belgrado, el líder comunista serbio Slobodan Milošević, optó por ejercer presión sobre Eslovenia.

A mediados de 1988 tres periodistas eslovenos que trabajaban para la revista de índole comunista, Mladina; el antiguo primer ministro y otro oficial; fueron juzgados y condenados a penas de cárcel. Estos hechos acarrearon grandes manifestaciones a lo largo del país. Ese mismo año, Serbia revocó por su cuenta la autonomía de Kosovo, donde cerca del 80 % de la población es de origen albanés, que había sido concedida por la Constitución de 1974. Esta decisión sorprendió a los eslovenos, quienes comenzaron a temer que algo similar pudiera sucederles. En Liubliana, tanto el Gobierno esloveno como la oposición organizaron un mitin conjunto para condenar la medida.

En menos de un año, los nuevos partidos opositores publicaron la Declaración de Mayo, reclamaban un Estado soberano para los eslovenos, cuyos pilares eran la democracia y el respeto a los derechos humanos. En septiembre de 1989, el Parlamento de Eslovenia modificó la Constitución para permitir la administración de sus propios recursos y asumir el control de las Fuerzas Armadas en tiempos de paz. Serbia anunció su intención de organizar una reunión en Liubliana para tratar sus planes, pero cuando Eslovenia la prohibió, Serbia y las demás repúblicas yugoslavas (excepto Croacia) respondieron con un boicot económico, eliminando el 25% de las exportaciones eslovenas. En enero de 1990, los delegados eslovenos se retiraron del congreso del Partido Comunista.

Lago Bled

Independencia y entrada en Europa

En abril de 1990 Eslovenia se convierte en la primera república yugoslava que celebró unas elecciones libres. Una coalición de siete partidos de la oposición se hizo con el 55% de los votos y el jefe del partido Renovación Democrática fue electo como presidente. El Parlamento nacional aprobó una “Declaración sobre la Soberanía del Estado de Eslovenia”. Desde este momento, la Constitución eslovena rige su propio sistema político, económico y judicial; las leyes federales sólo se aplicarían en caso de no contradecirla.

El 23 de diciembre de 1990, el 88,5 % del electorado esloveno respaldó la creación de una república independiente, que sería efectiva en un plazo de seis meses. La presidencia de la Federación Yugoslava en Belgrado calificó esta decisión como separatista y contraria a la Constitución. Serbia asumió el control del sistema monetario yugoslavo y desvió casi toda la emisión prevista para 1991, equivalente a 2.000 millones de dólares. Ante esta situación, el Gobierno esloveno comenzó a acumular armas, y el 25 de junio de 1991 Eslovenia abandonó definitivamente la Federación Yugoslava. A los dos días, el ejército yugoslavo inició su marcha hacia Eslovenia; encontrándose con la oposición de la Defensa Territorial Eslovena, la policía y el pueblo. 

Tras varios días algunas partes del ejército federal se empezaron a diluir, a lo que Belgrado respondió con una amenaza de bombardeos aéreos. Eslovenia plantó cara, empezó haciéndose con los pasos fronterizos, lo que sorprendió a Serbia, que no contaba con que Eslovenia fuese a resistir. El 7 de julio, gracias a la negociación de algunos dirigentes de la Comunidad Europea, el Gobierno yugoslavo acuerda una tregua y con la Declaración de Brioni se tomarían más medidas para encarrilar la independencia eslovena. El conflicto bélico apenas duró diez días y dejó un saldo de 75 víctimas mortales. Finalmente, Belgrado quitó el ejército federal de territorio esloveno el 25 de octubre de 1991.

Durante ese final de 1991 el país fue testigo de muchos cambios, el tolar esloveno sustituyó al dinar yugoslavo el 8 de octubre y a finales de diciembre se firmaba una nueva Constitución. Esta otorgaba un nuevo sistema de gobierno parlamentario bicameral en la que el jefe de estado, el presidente, se elige directamente para un máximo de dos legislaturas de cinco años.

En 1992 pasó a ser reconocido formalmente por la UE y a convertirse en el miembro 176 de la ONU. El otro gran cambio de Eslovenia tuvo lugar en mayo de 2004, con la entrada en la UE como miembro pleno y, escasos tres años después, entró en la Eurozona, convirtiéndose así en el primer país excomunista en adoptar el euro como moneda oficial.

Osario italiano de la primera guerra mundial

 

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