Pogdorica, la capital del país, está ubicada donde acaban los Alpes Dináricos y es un nudo de comunicaciones con todo el país. Los primeros asentamientos se ubicaron en la confluencia de seis ríos: Mareza, Zeta, Moraca, Ribnica, Cijevna y Sitnica. Tras la desintegración de Yugoslavia y la posterior independencia de Montenegro al separarse de Serbia, Pogdorica se convirtió en la capital del país. Siendo hoy en día la ciudad más poblada del país, con unos 150.000 habitantes.
Los orígenes de la historia de Pogdorica se remontan a la época en la que los ilirios ocupaban la zona, para que posteriormente los romanos refundaran la ciudad como Birziminium, para ello, fue importante el nacimiento del emperador Diocleciano en esta colonia romana. El nombre de la ciudad viene dado en el siglo XIV, por la colina Gorica que está ubicada en la parte norte de la ciudad, sustituyendo a Ribnica, que había estado en uso hasta la Edad Media. Desde 1466 a 1878 la ciudad estuvo bajo el dominio otomano y tras la Segunda Guerra Mundial tomó el nombre de Titograd, durante el control yugoslavo. Durante siglos, la ciudad ha estado bajo el mando de diferentes imperios y países, entre ellos los otomanos, los austrohúngaros y los serbios; llegando incluso a ser capital de la República Federativa Socialista de Yugoslavia.
Esta ciudad no tiene muchos atractivos turísticos, debido a los bombardeos recibidos durante la Segunda Guerra Mundial; pero aún así hay varias atracciones que pueden merecer un paseo por la capital. El barrio otomano de Stara Varos es uno de los más bonitos de la ciudad, coronados por su mezquita y el castillo de Tvrdava Ribnica.
Plaza de la República o de la Independencia
Este cuadrado con baldosas de piedra rodeado de feos edificios blancos, entre los que se encuentran la biblioteca Radosav Ljumović y la galería nacional “Art”, es el centro de una ciudad de más de 2.000 años de historia. Se encuentra en la ciudad nueva o Nova Varoš y es el corazón administrativo de la ciudad, con varias cafeterías donde relajarse y tomar algo; también tiene algún supermercado y tiendas donde comprar una tarjeta SIM.
Si en tu estancia hay algún evento cultural, probablemente esté ubicado en esta plaza, ya que suele ofrecer alguna opción de ocio eventual.
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| Plaza de la República |
Mezquita Osmanaganic
Esta mezquita, ubicada en el barrio otomano, fue construida en el siglo XVII en lo que actualmente es el barrio de Stara Varos, por lo que es uno de los lugares más antiguos que ver en Pogdorica, cuenta con un minarete que alcanza los 62 metros de altura. También es conocida como la mezquita de Lukačević, ya que los miembros de la familia homónima eran los encargados de su mantenimiento. Dentro del patio podemos encontrar la tumba de Mehmed - Paša Osmanagić, el fundador de la mezquita, mientras que en el lado derecho de la entrada tenemos un pozo. Es considerada el lugar más importante para la comunidad musulmana de la ciudad.
Esta sencilla mezquita tiene un acceso gratuito, siempre y cuando se respete la vestimenta.
Mezquita Starodoganjska
Esta mezquita, de finales del siglo XV, está situada muy cerca de la anterior y fue construida por Skender – beg Caušev. Es la más antigua de la ciudad y, durante muchos años, fue la única. Originalmente se llamaba la mezquita de Skender – Caušev, posteriormente comenzó a llamarse mezquita Starodoganjska, ya que era mantenida por los comerciantes y artesanos que tenían sus tiendas (conocidas como “doganje”) en sus alrededores. En su patio encontramos la sede del Meshihat de la Comunidad Islámica del país.
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| Mezquita Osmanaganic |
Puente del Milenio
Este puente de 173 metros de longitud, atirantado sobre el río Moraca conecta las dos partes de la ciudad y fue inaugurado en 2005. Cuenta con varios carriles para que circulen los coches y una acera para los peatones. Desde él puedes disfrutar de unas bonitas vistas de la ciudad y del río.
Justo al lado se encuentra el Puente de Moscú, un puente peatonal que fue un regalo de la ciudad rusa a Pogdorica en 2008.
Torre del reloj (Sahat Kula)
Fue construido en 1667 por el imperio otomano y es el único monumento que se conserva de antes de la Segunda Guerra Mundial. Está ubicada en la plaza Bećir – beg Osmanagić, el punto de partida del barrio otomano. Según cuenta la leyenda, el reloj fue traído de Italia; gracias a sus 20 metros de altura, fue el edificio más alto de la ciudad hasta mediados del siglo XX.
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| Torre del Reloj |
Catedral de la Resurrección de Cristo
Este templo ortodoxo es el principal monumento de la ciudad, sólo por visitarla merece la pena hacer una parada en la ciudad. Su construcción comenzó en el año 1993 y terminó en 2014 y se trata de la segunda iglesia más grande de los Balcanes. Está erigida en medio de una gran explanada y sus grandes dimensiones llaman la atención; además de su fachada blanca y sus tejados grisáceos.
En su fachada llaman la atención dos torres piramidales, cada una de casi 27 metros de altura y con 17 campanas en sus pisos superiores; la campana más pesada pesa 11 toneladas y es la más grande de toda la Península Balcánica. Al pie de las torres hay “paraklis” (pequeñas iglesias), dedicadas a San Simeón Mirotočiv y a San Juan Vladimir. Aunque, el tesoro principal está en su interior, repleto de lujo y grandeza y con unas lámparas preciosas; repleto de frescos, no queda un dedo sin pintar ni decorar. Cuenta con 1.872 metros cuadrados de mosaicos, entre los que llaman la atención el dibujo del Arca de Noé y la representación del Juicio Final con las figuras de los comunistas Mariscal Tito, Karl Marx y Friedrich Engels ardiendo en el infierno.
La entrada es libre y gratuita.
Fortaleza Depedogen
Junto al río Moraca encontramos estas bonitas ruinas de la antigua fortaleza, fue construida en 1474 para defender a la ciudad de los posibles ataques enemigos. En su época contaba con varias torres defensivas y una muralla que bordeaba el núcleo de la ciudad; en ella había unas 300 casas, graneros, un almacén de municiones, cañones y tanques de agua. Actualmente sólo quedan algunas ruinas.
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| Interior Catedral de la Resurrección de Cristo |
Castillo del rey Nikola
No es nada del otro mundo, pero está bien para pasear a la sombra de esculturas, obras de arte y árboles. Llama la atención el color rosáceo del exterior de la antigua residencia del rey.
Parque Gorica
Esta bonita zona verde es considerada el pulmón de la ciudad, en él se puede ver la Iglesia ortodoxa de San Jorge, datada en el siglo XIX, el Monumento al soldado partisano, el Palacio Real o un homenaje a los partisanos que lucharon por la liberación de Montenegro durante la Segunda Guerra Mundial. Este fue construido en 1950 y se compone de una escultura de un soldado rodeado de placas de piedra que representan las distintas regiones del país; además, también hay una llama eterna que simboliza la inmortalidad de los soldados que lucharon por la libertad. También cuenta con varias zonas de juegos infantiles y varios restaurantes y terrazas muy agradables en las que sentarse para relajarse.
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| Stari Most |
Puente Stari Most
En el punto donde confluyen los ríos Ribnica y Moraca se encuentra el puente antiguo y es uno de los pocos restos que quedan de una antigua ciudad romana que una vez existió en esta área. Es de la Edad Media y está rodeado de un bonito paisaje, uno de los enclaves más bonitos de la ciudad, junto al puente se encuentra la Fortaleza. Esta estructura defensiva data de la época medieval, al igual que el puente, pero se conserva algo peor.
Te recomiendo que disfrutes de un agradable paseo por las orillas del río hasta el puente, es una zona tranquila y con bonitas vistas.
A apenas tres kilómetros de la ciudad se encuentra el yacimiento ilirio y romano de Duklja, en la confluencia de los ríos Zeta y Moraca.
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